¿Qué es?
Según Glejzer y Maldonado (2015) la atención es un dispositivo cuya función es seleccionar, entre una gran cantidad de estímulos sensoriales que llegan simultáneamente y de manera continua al cerebro, los que son útiles y pertinentes para producir un comportamiento motor o mental. Es decir, es la función que permite concentrarnos o derivar nuestra actividad mental hacia una tarea o estímulo concreto, obviando el resto de estímulos del ambiente.
La atención es la puerta a la memoria y, por tanto, al aprendizaje. Esta función cognitiva permite seleccionar la información relevante que recibimos, proveniente de los receptores sensoriales. Si estamos expuestos a muchos estímulos, la tarea de selección será más difícil o incluso imposible, si no se hace esa selección de la información, no se procesará y, por tanto, no pasará a la memoria. De nada sirve que los niños estén expuestos a mucha información si su atención no está entrenada para recibirla y seleccionarla.
Es un concepto tan complejo que sigue habiendo ambigüedad en el ámbito científico y, a pesar de la importancia que tiene en el ámbito educativo, se conoce y se trabaja relativamente poco.
TIPOS
Debido a su complejidad, es una función que se explica mediante distintos sistemas o redes neuronales, y existen numerosos modelos que intentan estructurarla. Haciendo una síntesis de algunos modelos teóricos como el de Mesulen (1985), Posner y Petersen (1990) o Stuss y Benson, (1995), y el análisis de Portellano (2005) y de Glejzer y Maldonado (2015), se toma lo más relevante para la educación:
- Sistema de vigilancia y alerta (arousal). Es el estado atencional más elemental, siendo el encargado de mantener un estado preparatorio ante la inminente llegada de un estímulo. Tiene un componente involuntario o fásico, que es la capacidad para dar una respuesta rápida ante algún estímulo inesperado, y un componente voluntario o tónico, que es el umbral de vigilancia mínimo que se necesita para mantener la atención durante la realización de una tarea prolongada. Este último está relacionado con el sistema de orientación atencional, es controlable y modificable y, por tanto, se puede trabajar. Por ejemplo, escuchar una sirena nos anticipa que vendrán estímulos relevantes (alguna emergencia o peligro).
- Sistema posterior, perceptivo o de orientación atencional. Es el encargado de orientar la atención hacia un lugar en el espacio, donde aparece un estímulo potencialmente relevante, bien porque posee propiedades únicas, es novedoso, o porque aparece de manera abrupta. También nos permite seleccionar los estímulos; por ejemplo, alguien que vive cerca de las vías del tren, terminará por inhibir el ruido de las mismas para concentrarse en la conversación que tenga con su familiar.
- Sistema anterior o supervisor. Es el encargado de regular la dirección y el objetivo de la atención, también conocida como atención deliberada. Por tanto, es la red más compleja. Por ejemplo, cuando nos concentramos en la explicación de un profesor.
En el ámbito educativo, la palabra atención hace referencia a esta última red atencional, sin embargo, entenderlas todas y su relación, es fundamental para mejorar el proceso de atención del alumno y detectar posibles dificultades en este aspecto. Por ejemplo, alzar la voz, activa el estado de alerta del alumno, sin embargo la red de alerta puede inhibir a la anterior, es decir, se aumenta la velocidad de reacción (en el estado de alarma) pero disminuye la eficacia en la tarea. Esto es conocido como Vaciado de Conciencia. Por tanto, es más efectivo captar la atención con el sistema posterior o perceptivo para mejorar el sistema anterior o supervisor.
Además de las redes atencionales o sistemas, donde se intuye una cierta jerarquía, se establecen diferentes modalidades de atención, que bien podrían ser fases de los diferentes procesos y que aparecen en uno u otro sistema dependiendo de la complejidad del mismo. Según Portellano (2005):
- Atención focalizada. Capacidad para dar respuesta a estímulos sensoriales específicos.
- Atención excluyente. Capacidad para producir una respuesta inhibiendo otras que no son relevantes.
- Atención sostenida. Capacidad de mantener una respuesta mediante la realización de una actividad continuada en el tiempo.
- Atención selectiva. Capacidad de mantener una respuesta determinada ante un estímulo a pesar de la presencia de estímulos distractores.
- Atención alternante. Capacidad para cambiar el foco de atención de un estímulo a otro, en tareas complejas que requieran diferentes respuestas cognitivas.
- Atención dividida. Capacidad para responder simultáneamente a diferentes estímulos en la realización de una misma tarea.
Las dos primeras modalidades están más relacionadas con el sistema de alerta voluntario y con el sistema perceptivo, mientras que las otras se relacionan con el sistema supervisor. Éste último sistema, se considera por algunos autores, una función ejecutiva por sí misma.
¿Qué áreas del cerebro se activan?
Como se anticipaba, la atención requiere de varias redes neuronales. Los procesos involuntarios se localizan en las áreas más profundas del encéfalo, en las estructuras subcorticales, mientras que los procesos voluntarios, con mayor grado de complejidad, se alojan en las áreas corticales.
Sistema de alerta o vigilancia (arousal).
Este estado más primario se aloja en las zonas más primitivas del cerebro, ya que es herencia de la necesidad de supervivencia. La red se localiza en el tronco encefálico y en el tálamo, así como en las conexiones de éste con las estructuras subcorticales y las áreas corticales. Tiene sentido teniendo en cuenta que el tálamo es una estación de relevo de la información perceptiva, es decir, es el encargado de enviar la información proveniente de los receptores hacia las distintas áreas sensitivas del córtex y la información procesada proveniente del córtex, hacia la médula espinal en forma de patrones motores.
Sistema anterior o perceptivo.
Se localiza en el lóbulo parietal posterior y en sus conexiones corticales y subcorticales. La integración de la información de los estímulos se realiza en esta zona, especialmente en el hemisferio derecho, por tanto, el sistema atencional perceptivo se localiza aquí.

Lo que vemos se registra e interpreta en la corteza visual primaria y secundaria (lóbulo occipital) y lo que oímos en la corteza auditiva primaria (lóbulo temporal). Ambas envían la información al área de asociación parietoccipitotemporal, donde se interpretará (percepción) dependiendo de lo aprendido (conexiones con la memoria). Por tanto, la selección de los estímulos se hará con arreglo a lo que interpretemos (percibamos) de los estímulos que recibamos. Por ejemplo, si nos mudamos cerca de las vías del tren, el primer día nos asustaríamos al oír el ruido de los vagones, pero aprenderemos a que después de ese estímulo, no ocurre nada peligroso, por tanto, llegará un momento en el que inhibamos ese estímulo de manera automática.
Sistema posterior o supervisor.
Esta red es la más compleja y, a menudo, se considera una función ejecutiva. Se localiza en la corteza prefrontal izquierda (lóbulo frontal) y en los ganglios basales. Estos últimos se encargan de transmitir la información al córtex, donde se selecciona y se focaliza la atención, y, además, los ganglios se conectan con estructuras del sistema límbico (o emocional) como la amígdala, permitiendo la integración de los procesos atencionales con los emocionales.
El área prefrontal es el final del trayecto de la atención, encargándose de la regulación de tareas que requieran planificación, de la atención sostenida, de la atención focalizada o del control de los movimientos sacádicos (movimientos oculares) para dirigir la mirada hacia el estímulo concreto.
¿Cómo trabajar la atención?
Para mejorar la atención existen numerosas tareas, pero es necesario saber qué modalidad de la atención necesitamos mejorar o trabajar y cuál es la que realmente estamos trabajando. Las tareas para la atención suelen activar diferentes redes atencionales, pero cuanto más concretemos con la actividad, más efectivo será el trabajo.
La atención focalizada y la excluyente, como se ha visto con anterioridad, están relacionadas con el sistema de alerta voluntario y con el sistema perceptivo, por lo que las tareas para trabajarlas serán las que se empleen para las gnosias, es decir, favoreciendo la discriminación visual y auditiva, mejoraremos la atención a la hora de concentrarnos en un estímulo concreto y desechar otros.

ATENCIÓN SELECTIVA
- Puzzles. Estos juegos mejoran la discriminación visual y la atención selectiva, ya que, entre una variedad de estímulos (dibujos diversos), hay que seleccionar el que nos vale para completar la imagen.
- Laberintos. Esta tarea permite ir focalizando y excluyendo estímulos, hacer predicciones y pensar en diferentes posibilidades, lo que favorece la capacidad de selección.
- Figuras iguales /distintas. En una matriz de dibujos, detectar las imágenes que son iguales.
- Palabras repetidas. Igual que el anterior, pero trabajando la memoria verbal.
- Números repetidos. Ídem, pero trabajando la memoria numérica.
- Copiar tanto texto como dibujos.
- Sopa de letras. Favorece, además, la memoria verbal y espacial.
- Dar palmadas al reconocer un instrumento musical dentro de una pieza.
ATENCIÓN SOSTENIDA
- Copiar, preferiblemente dibujos y en espejo, esto hace que el proceso sea más duradero y no se limite a la selección, sino que haya que procesar y transformar la información.
- Videojuegos de plataformas. Recorridos con escenarios cambiantes, que también ayudarán a la atención alternante.
- Cálculo de operaciones. Necesita retener información para usarla un poco más adelante (memoria de trabajo).
- Dar una palmada al escuchar dos números seguidos en una serie, que son consecutivos. Por ejemplo, en la serie 2 5 4 8 6 3 5 4 5 7 9 2 3, se dará palmadas en el tercer 5 (porque va detrás del 4) y el último 3 (porque va detrás del 2).
ATENCIÓN ALTERNANTE
- Recorridos cambiantes, es decir, las condiciones para avanzar van cambiando.
- Hacer clasificaciones de objetos en movimiento. Se puede hacer con canicas, por ejemplo, dispuestas en una bandeja que se mueve y hace que rueden de un lado a otro; hay que clasificarlas por colores.
ATENCIÓN DIVIDIDA
Realizar varias tareas a la vez requiere de atención dividida, por lo que algunas formas de trabajarla podrían ser:
- Lectura comprensiva a la vez que se selecciona una letra en concreto en el texto.
- Realizar distintos patrones motores ante estímulos auditivos diferentes, dentro de una misma pieza musical. Por ejemplo, cuando suene la trompeta, dar palmadas, si suena el tambor, levantar la pierna derecha, si suena el violín, agacharse. ¿Qué ocurrirá cuando varios de estos instrumentos suenen a la vez?
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