¿En cuántas partes se divide el cerebro? ¿Cada zona está destinada a una función? ¿Los hemisferios realizan tareas distintas? ¿Es el hemisferio izquierdo el analítico y el derecho el creativo?
La información relativa al cerebro es muy compleja, extremadamente técnica y, en su simplificación con fines educativos, se inunda de mitos o medias verdades. Para conseguir una enseñanza basada en los avances relativos a la neurociencia y, por tanto, con base científica, debemos tener un conocimiento básico del mismo, pero no por ello, menos riguroso.
Si sabemos que áreas del cerebro se activan con las distintas tareas o destrezas trabajadas, podremos mejorar la eficacia de las mismas; de igual modo, si nos encontramos con dificultades a la hora de ejecutar según qué destrezas, podremos saber la manera de favorecer la adquisición de la misma, más allá de la mera repetición. Si conocemos los caminos y nos topamos con un obstáculo, podremos tomar otro para llegar al mismo destino.
El cerebro se divide en dos hemisferios (derecho e izquierdo) y éstos, a sus vez, en cuatro lóbulos; cada uno de los cuales realiza una serie de funciones. Ambos hemisferios son necesarios en cualquier función cognitiva, es decir, para realizar cualquier tarea.
El cerebro está formado por la corteza cerebral (córtex), una membrana de tejido neuronal, muy plegada, que da el aspecto rugoso que todos tenemos del cerebro. Las principales cisuras y surcos de la corteza, son los que delimitan los lóbulos y lo divide en dos hemisferios.
En líneas generales, el córtex tiene tres funciones o tres tipos de áreas:
- Áreas sensitivas (áreas primarias). Son las encargadas de registrar la información proveniente de los sentidos, de sus respectivos receptores (piel, oído, ojo, etc.)
- Áreas motoras. Encargadas de ejecutar los movimientos, incluidos el habla. Éstas se comunican con el tronco encefálico y la médula espinal.
- Áreas de asociación. Son las que permiten las funciones más complejas como la memoria, el razonamiento, el control de impulsos, de las emociones, etc.

El córtex recubre los lóbulos: occipital, parietal, temporal y frontal, que se encuentran por pares, atendiendo a los dos hemisferios. El lóbulo temporal, además, incluye la estructura subcortical (debajo del córtex), en su región medial, donde se alojan los ganglios basales, el hipocampo y la amígdala, encargados de la automatización de movimientos, la memoria a largo plazo y las emociones, respectivamente.

La unión de los dos hemisferios se realiza a través del cuerpo calloso, un haz de fibras nerviosas, por encima de los ganglios basales, que permite la coordinación de ambas zonas. Ya que los dos hemisferios participan en cualquier función cognitiva, el cuerpo calloso es clave en todas y cada una de las tareas cognitivas.
Las funciones generales de los lóbulos son:
Lóbulo occipital
Se encarga de la percepción visual, de la interpretación de lo que vemos.
Lóbulo parietal
Procesa la información sensorial, se encarga de la percepción del espacio, la concepción de los números o la manipulación de objetos.
Lóbulo temporal
Es el almacén de la memoria a largo plazo, de las palabras y las imágenes. Procesa la información auditiva, interpreta lo que oímos.
Lóbulo frontal
Controla, planifica y ejecuta las conductas. Se encarga de la producción del lenguaje, el control del movimiento y la memoria de trabajo.
Si quieres explorar el cerebro, la siguiente aplicación te resultará muy útil para situar espacialmente todas sus partes y funciones.



